lunes, 4 de agosto de 2008

Matando lejanias



sensaciones que abruman,
son intensas, demoledoras,
convierten el paso del tiempo
en un inquisidor despiadado
que mutila los deseos,
los quebranta y desecha,
quisiera saltar el espacio,
ese que nos humilla,
que nos vuelve erróneos,
perdidos como ciegos sin lazarillos,
como niño sin sonrisa,
quiero arrancar la angustia de cuajo,
enterrarla boca abajo,
y sembrar sobre ella una esperanza
esa que dice que nos encontraremos
que finalmente nuestros caminos cruzan
donde tu y yo nos miraremos a los ojos,
vomitando todas las palabras,
esas las que sobran,
para luego en un ósculo perfecto,
fundirnos y desapareceremos del fin,
porque ya cumplido aquello que anhelábamos,
no nos queda mas que ser la nada misma.


1 comentario:

Marcelo Gallardo Castro dijo...

hola viejo.
bueno, como siempre, tus palabras me dejan absorto; pero igaul hace tiempo te quería preguntar: esas ilustraciones las haces tu?? y si no, de qué sitio las bajas???.

abrazos compa..