sábado, 21 de noviembre de 2009

El mal que causaste

I
La sonrisa
se ha perdido
cuando tus engaños
se olvidaron de cerrar la puerta,
se fue veloz,
corrió con locura
por pasajes
escabrosos de tu recuerdo,
se abalanzó tras de ti,
yendo quizás a donde.

II
No quedan más
que lamentos
en la casa
donde el sol iluminó las mañanas,
la soledad
llego para quedarse
desde aquella vez
que botaste el amor de nuestra vidas,
no fue invitada,
llegó con tu huída

Donde estés ahora
no te deseo lo mejor
tampoco lo peor
solo que mires atrás
y comprendas el mal
que causaste



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1 comentario:

Yob dijo...

Bella letra. Y es que después del adiós que no suena, ni deseos quedan, sólo puertas sin llave y salidas imprevistas.

Saludos Juan Pablo.